Es terrible cuando te encontrás en ese punto de histeria en el que morís de ganas de mandar un mensaje, pero no estás segura de hacerlo porque pensas ¿no?... Y decís: "Este va a pensar que soy una cajetuda enganchada", "Seguro interrumpo", y/e/u/o... "No me va a contestar"...
Y sí, sábado a la noche... ¿qué más querés? 100% de probabilidades de que esté de fiesta, en la casa con amigos... con una mina, etc. Dadas la circunstancias, que le llegue un mensaje de texto mío sería irrelevante. Seguramente aprieta el rojo y después me contesta... o peor, a la mañana siguiente se justifica con un "estaba dormido por eso no te contesté"...
La cosa es que en realidad yo quiero que él me mande el mensaje. Tampoco es que cuento los días que pasaron desde el último (...) perooo... Sí, que se yo! ¿Está mal? ¿Está tan mal llevar un control? Es pura organización.
Volviendo, no es tan volado querer que me mande un mensaje él, OJO. No es que pido tanto. Me ha pasado de esperar, y después de días de esfuerzo y candado en el celular logré hacer que él, sí señores, que él me mandara el mensaje. O sea que poderse se puede. Es cuestión de ser paciente! Cualidad de la que no estoy segura de ser extremadamente dotada.
Pero bueno como están las cosas y dado que en estos momentos me abundan los recursos con los cuales dispersar mi mente, estoy algo ensimismada en el tema, y lo más seguro es que me zambulla en el celular para mandarle un mensaje durante los siguientes días. La deadline es el 4 de Agosto, si para esa fecha no hay ningún mensaje en mi bandeja de entrada que sea de su procedencia, me voy a armar de coraje y voy a mandarlo yo.
Lo duro de todo esto es que en estos momentos te ponés a pensar lo dura que es la vida, que seguro el ya no te quiere ver más, empezás a contar la cantidad de minas que se debe haber volteado en tu ausencia, y lo que puede llegar a hacer mientras se emborracha con los amigos... Y vos ahí, sola, aburrida, sin diversión, sin garche... Vale aclarar que me gustaría justificar esto con un cambio de estado hormonal... me pega mal, pero bueno... esperemos que sea eso.
En fin voy a enfocar donde tengo que enfocar que es bastante, voy a relajarme, hay mucho más en qué pensar allá afuera... Let's face it, él no es lo único importante... ¡Hay más! Sí, hay, hay, hay...
(...)
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